Carta vociferadora

Indescriptibles son los efectos que puede tener la perspectiva de cada uno. Al final, uno ve al mundo a través de sus propios ojos, y sería mágico - o tal vez lo es para aquellos que lo logran - poder ver el mundo a través del otro, a través de otros ojos.

Entre colores que parecían sacados de una realidad inexistente pero casi palpable, donde la realidad supera a la ficción, me hallo con dos individuos sentada alrededor de una mesa improvisada a punta de troncos por asientos y una vieja puerta como tablero. 

Les decía lo bonito que veía todo, lo bonito que era todo y cómo las palabras me quedaban cortas y hacían falta para describir lo que miraba, percibía y sentía. Puedo decirles a este par, que también los veía bonitos, aún más de lo que ya son.

Un alma vieja en un cuerpo que no parece serle fiel o seguirle el ritmo. Basta escucharlo hablar un poquito en profundidad para entender como siente la vida, como la vibra, como  su cuerpo vacila cuando toca y escucha música, cuando relata la vida en el campo. No tiene problema en atravesar obstáculos descalzo, por que al final los supera,  sin importar cualquier pinchazo en el camino..... Y fue justamente ese caminito, el sendero donde solo escuchamos voces y nos mimetizamos con la peculiaridad de la naturaleza a nuestro alrededor. 

El otro, un alma que sabe estar, que se entiende con sus semejantes, que anima y se deja animar, que dice, que cuenta, que se encuentra con los demás. Ríen y ríen alto. Se reconocen, se entienden y se ven, no sé hasta donde, solo ellos. Se quieren de verdad y ese cariño es palpable.

Por mi parte saltarina, suspirando y tomando bocanadas de aire porque mi corazón siente tanto que aligera cualquier carga corporal. Aunque el frio me invada y busque el calor en el movimiento, también lo hago para sentirlo y verlo todo. No estoy segura de poder contarles exactamente cómo los veo, lo que ví y percibí, pero si algo puedo y quiero decirles se queda aquí.

Para que se lo tomen personal; escribo para ustedes. 

Este tipo de encuentros mágicos son del tipo que busco con quienes sentirse a gusto es natural, con aquello con los que sé , puedo dejar salir a flote una niña que a veces escapa de la realidad a jugar un rato. Ustedes dos fueron los elegidos para este juego. Cada uno llevaba sus gafas puestas para mirar el mismo cielo, las mismas nubes y el mismo cielo estrellado. Es lindo experimentar el paso del tiempo, el movimiento de la tierra y que el compartir sea tan sencillo y  tan familiar que alegra el espíritu.

Uno ya me conoce en este sentido, sabe que creo que escribo "mejor" de lo que sé hablar. Y aquí me tienen, una vez más sintiéndome agradecida con la vida por toparme con unos seres increíbles como ustedes. He de confesar que hubo muchos abrazos contenidos físicamente  (y que se los mande a través del universo, supongo que llegarán), muchos "gracias" también, que agradezco el gesto de dar calor humano y el apretón de manos como sinónimo de cercanía. 

Le hago reverencia a sus poderes musicales y sensibles, a su inteligencia, a su facilidad para hacer que alguien se sienta en casa, a su empatía y la carta blanca de confianza. Que tengan vida exhalando por los poros e historias miles que contar. Que disfruten el camino cantando y tocando cualquier cosa con tal de que salgan las notas. Su amistad, estoy segura, que tiene alguna estrella así como la que escogimos los tres por la noche. La próxima vez, de alguna manera los llevaré a saltar conmigo por el campo un momento, a dar por lo menos tres vueltas y a extender tanto, tanto, tanto los brazos y el pecho que sientan viajar sideralmente entre las nubes y estrellas, todo fugaz.

Como dice el que me gusta "Nadie sabe lo que va a pasar mañana" y  "Mientras uno esté vivo, uno debe amar lo más que se pueda", yo me quedo con este finde grabado donde "bonito" o un "lindo" no alcanza, mientras este aquí los abrazaré si me dejan, mientras este aquí espero poder disfrutar de su compañía y sus seres mágicos, únicos e irrepetibles, agradezco por lo que son hoy para mi y son muchísimo, los quiero.

Gracias, una abejita llena de luz y amor para ti y para ti.

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